Si te comparte unos zapatos padrísimos, pero a la mera hora te quedaron chicos, con este truco casero lograrás que se almoden perfecto a tus pies.

Para aflojar tus zapatos y hacer que les queden como guantes a tus pies, consigue 2 bolsas pequeñas de plástico, llénalas de agua y ciérralas bien (es importante que sean resistentes para evitar que se rompan y se mojen tus zapatos). Coloca las bolsas en el interior de cada zapato, acomodándolas en las zonas donde más apretados te queden.

Después, mete tus zapatos (con las bolsitas de agua dentro) en una bolsa de super, ciérrala e introdúcela al congelador, déjala ahí por unas 3 horas o hasta que el agua se haya convertido en hielo. Pasado ese tiempo saca tus zapatos del congelador, quítales el hielo y ¡sorpréndete con los resultados! 

 

About these ads